• Odisea Australia

    Navidad Catalana

    la espera se hizo un poco larga. No por la cantidad de días. Mas bien fue el frío y las ansias las que tensaron un poco el ambiente. La navidad descontracturó un poco y fue de los escasos momentos en los que la charla no fluctuó en son de las bicis o trayectos. Comimos sin parar. De a tragos pausamos el masticar con vino, cerveza , cava o agua. ( Ese fue el orden por cantidad.)  Sepia, cerdo y un millar de canapés de todos los colores y formas decoraron la mesa larga. Eramos casi treinta. El postre fue mi perdición. Nose cuanto turron comí. Seguro que no fue por hambre. Turron blando, de jijona, semiduro y duro. No falto el de chocolate que , entre medio de los otros, camuflaba su poca autenticidad catalana. Al no estar aún en marcha los hipotéticos llevan siempre a discusiones banales y en un sin sentido conversamos durante horas.( Toda discusión hace crecer al equipo.) El armado del equipo nos motivó, calmó y fue el inicio del final de la espera, etapa. A esta la llamaría “ de contacto”. Entre nosotros, con el material técnico y con las bicis. Desarmarlas y ponerlas en cajas no fue tarea ardua. El aeropuerto era nuestro miedo. Los pesos y la cantidad de bultos. El próximo texto se lo dedico enteramente a Mona Lisa. Mujer detrás del mostrador que hizo posible la llegada a Australia.

     

    Maxo armando su bici nueva para luego volver a desarmarla.

    La Mona Lisa

    Imposible olvidarla. Rubia, de ojos celestes oriunda de Albania. Dato que resolvimos luego de preguntar. Preguntamos mucho. Fue la única que mostró interés en ayudarnos. Llegamos al aeropuerto del Prat, Barcelona 5 horas antes del despegue. Habíamos planeado una táctica. Dani se presentaba solo en el mostrador y luego de que el resolviera llegariamos los tres restantes con el resto de los bultos (si él lo lograba un acuerdo, debían aceptar lo mismo para el resto…) Pretendíamos una negociación viable y sabiendo que estabamos en exceso de peso contabamos con unos dolares por si las dudas. Dani se presentó en el mostrador y al cabo de un rato todos nos pusimos nerviosos. Hablaba con uno, luego se presentaba otro y nosotros de a tandas, cada tanto apreciamos a lo lejos solo para visualizar lo que acontecia. Contábamos con cuatro bicicletas, dos trailers, dos bolsos grandes, cajón peruano, funda de guitarra y cuatro mochilas. Para no tensionar el relato voy a anticipar que viajamos con todo y al final, más barato de lo calculado. La empresa permitía 30 kilos por persona y un bolso de mano de 7. Pues cada uno tenía los 30 kilos en la bici, los bolsos pesaban igual y los trailers rondaban los 26. Las mochilas de mano tenían 3 kilos extra cada una y el cajón estaría de sombrero. Resulta curioso agradecer tanto a esta mujer pero sin ella no hubiese sido posible. Querian cobrarnos 80 dólares por kilo extra !! Dando una cuenta estrafalaria e impagable (en el sitio web no estaba tan claro y por teléfono al enterarnos de esto nos pensamos que era una mal información de la telefonista. Se suele pagar 150 por bicicleta bajo el concepto de equipamiento deportivo. Algunas aerolíneas incluso dejan llevar la bici gratis). Dani estaba mas que nervioso y volvió a nosotros con las dos cajas ( combo de trailer + bicicleta ). No había podido negociar nada. Los bikings estabamos al horno. Decidimos apelar a “ tocar la fibra” como se dice acá. Nos presentamos los cuatro sin mas ni menos que con la confianza de querer viajar y las buenas intenciones de nuestro proyecto. Ahi ella. Bella, un tanto nerviosa, asediada de preguntas empezó a ser admisible. Sin mirar los pesos aceptaba los que le cantaba y en ningún momento fue rigurosa. Dejamos mitad de la mochila junto con los trailers que ya sabíamos que no iban a viajar con nosotros. Hecho el check-in Dani y Aleix fueron para la otra terminal a despachar el bolso restante y los dos trailers (aun los esperamos pero confiamos en que llegaran pasado mañana.) Maxo y yo esperamos con la certeza de que el líder iba a resolver en horario. Y asi fue ! Al regreso corrimos a la puerta donde salia el avión. Ya habían dado el último aviso. Con cajón en mano izquierda y ticket en la derecha me presente al último control. Ahí estaba ella, Mona Lisa! Preocupada miró a su izquierda donde estaba su supervisor (aquel que no quiso dar ninguna herramienta para ayudar) Con un giro de pelicula me metí en la manga sin darle tiempo siquiera a que pregunte por el cajón y con un grito victorioso exclame : Felíz año!

     

    “Resulta que la empresa permitia 30 kilos por persona y un bolso de mano de 7. Pues cada uno tenía los 30 kilos en la bici, los bolsos pesaban igual y los trailers rondaban los 26. Las mochilas de mano tenían 3 kilos extra cada una y el cajón estaría de sombrero”.

     

    Realizados después de despachar los trailers vía cargo
    Lo logramos. Sentados uno a lado del otro viajamos rumbo a Dubai. Con dos horas de retraso perdíamos la conexión a Perth lo que nos llevo a diferentes hipotéticos. Una vez en Dubai fuimos escoltados, con un poco de apuro, hasta el avion que nos llevaria a Oceania. Otras dos horas de retraso hicieron que lleguemos a Perth cerca de las 7 pm.

     

    Hola Perth, hola Australia

    Mediante una aplicación alquilamos una casa en las afueras del centro. Aca pasaremos la próxima semana aclimatando los cuerpos y poniendo a tono las bicicletas. Perth es la ciudad más aislada del mundo. La próxima población con un millón de habitantes se encuentra a más de dos mil kilómetros, Adelaide. Nunca me habia pasado algo semejante al Jet Lag. Encontraba este término como absurdo, lejano. Estoy hecho una planta. Durmiendo todo el día y sin apetito. Soy el único del grupo que tiene esta sensación y ellos extrañados se preocupan por el futuro cercano que nos toca.

     

    “Perth es la ciudad más aislada del mundo. La próxima población con un millón de habitantes se encuentra a más de dos mil kilómetros, Adelaide”.