• Traveling with music

    This time we had decided not to go to the Roadhouse and to camp 10 km. before in the “bush”. We know that in the stations they charge 20 dollars for setting up the tent and we could definitely avoid it. It’s literally the same thing to go to sleep in the middle of nowhere than in the middle of nowhere but with 6 persons near you. Then we slept and for the first time we set a fire for dinner. It was a different night where we all felt trapped by the flames and the silence became present in an atmosphere of joy. I could assure that we all felt good and confortable that night.

    We were being happy, which is always an instant moment and we tend not to notice. This time, I’m sure we did.

    Our first bonfire.

    Waking up was a thing of every day and the discipline of getting on the bike and pedaling too. Oatmeal with cereal, some honey, and water to start what would be a hot cycling day under a brilliant sun above our helmets. We started slowly so that the legs got into the rhythm and little by little they remembered what they would to do for the rest of the day, except that this time something different happened.

    10 km after starting we came across the Roadhouse, which, as I mentioned before, we were not going to stop because we did not need anything and didn´t want to spend any money. Dani, who was ahead of us, had the interesting idea of entering the station and buying cookies for everyone. Once we have eaten them, we would follow the course.

    We found the place beautiful. It had a different energy to the other Roadhouses where we´ve been and we could hear a very cheerful music. A kind of summer reggae. The intense sun felt beautiful.

    Mundrabilla´s Roadhouse from the outside.

    We walked a few meters in and saw a grass that invited us to rest, some tables to sit down and some people that were interested in our story. Franco was the first to take a step forward and started a conversation with the manager of the place. Her name was “Mari” and she gave us 2 bags of oatmeal because we were running out of them. We told her about the project and she empathized with us straight away.

    ¨We are 4 young guys riding our bicycles all the way around Australia. We film, we like to play music and talk with people. We would like to play here today and generate a good atmosphere. You can see what we do. Here you have a sticker. The Bikings Project, search us on the internet. “

    Something like that is what introduces us to people (not always obviously) and makes them interested in our project.  We arranged with Mari that we could play at night in the bar and that we could camp for free. With only 10 kms. done throughout the whole day we embraced happily with the fact of staying one day in that roadhouse.

    From there on everything was crazy.

    We met Matthew. An English cyclist who stayed with us to camp and enjoy some songs. He told us that he started with a project of traveling all over Australia by foot. The trip presented some complications of “human relation” level that made him chose to continue alone on a bicycle. He is a very interesting person and with a humor very similar to ours, so getting along was easy. Inside the Roadhouse the employees were very good people. They gave us food and a few beers as a gift. Many people arrived and the atmosphere was improving more and more. A truck driver was very happy with everything and clapped loudly and bought beers. Later, 4 young people arrived. One from Portugal with his friend from Germany who traveled together making music, a situation identical to mine with Franco. They were with two friends, one from Sweden and one from France. Everyone joined in the singing and a couple of musicians played a few songs. It was very good to listen to them and they did it very well. They also played songs in English and that got people to sing and dance. It was awesome. We all congratulated ourselves for being good, kind and making others have a good time, despite not knowing each other.

     

    The name of this Roadhouse is “Mundrabilla” and it is very close to the border between Western Australia and South Australia. It is in a very remote place where the people who live there relate to each other every day. It is a very dry and desert place. They constantly receive Australians, tourists, cyclists, travelers and other many people from all over the world. I would like to highlight an interesting thing. Without knowing each other, we decided to give ourselves a good time with each other. And what a good time. Unique and authentic. Full of interest, especially open to receive and give.

    FULL of music, like always.

    writen by @maxocadel

  • Viajar con la música

    Esta vez habíamos decidido no llegar hasta la Roadhouse (estación de servicio en el medio del desierto) y acampar 10 kms. antes en el “bush”. Sabemos que en las estaciones cobran 20 dólares por armar la tienda y nos parece un gasto muy evitable. Es literalmente lo mismo tirarte a dormir en el medio de la nada que en el medio de la nada pero con 6 personas cerca tuyo. Entonces dormimos y por primera vez prendimos un fuego para cenar. Fue una noche distinta en donde todos nos sentimos atrapados por las llamas y el silencio se hacia presente en un ambiente de goze. Podría asegurar que todos nos sentíamos bien y a gusto con la noche.

    Estábamos siendo felices, lo cual siempre es fugaz y solemos no darnos cuenta. Esta vez, estoy seguro que lo éramos.

    Nuestro primer fogón.

    Despertarnos fue cosa de todos los días y la disciplina de subir a la bicicleta y pedalear también. Avena con cereal, un poco de miel y unos tragos de agua para comenzar lo que sería un día con sol brillante arriba de nuestros cascos y, por ende, mucho calor. Empezamos despacio para que las piernas entren en ritmo y poco a poco se acuerden de lo que tienen que hacer por el resto de la jornada, salvo que esta vez ocurrió algo distinto.

    10 kms. después de empezar nos topamos con la Roadhouse, que como bien dije, no íbamos a frenar porque no nos hacía falta nada ni tampoco queríamos gastar dinero. Dani, que estaba adelante de todo, tuvo la interesante idea de entrar en la estación y comprar galletas para todos. Una vez comidas seguiríamos rumbo.

    El lugar nos pareció hermoso. Tenía una energía distinta a las demás Roadhouses en donde estuvimos y sonaba una música muy alegre. Una especie de “reggae” bien veraniego.

    El sol intenso se sentía rico.

    La roadhouse desde afuera

    Caminamos unos metros hacia adentro y vimos un pasto que invitaba al descanso, unas mesas que llamaban a sentarnos y una gente que quería conversar. Franco fue el primero en dar un paso al frente y entabló una charla con la manager del lugar. Su nombre era “Mari” y nos regaló 2 bolsas de avena porque nos estábamos quedando sin. Le contamos sobre el proyecto y empatizó con nosotros enseguida.

    ¨Somos 4 jóvenes que damos la vuelta en bicicleta a Australia. Filmamos, nos gusta tocar música y conversar con las personas. Nos gustaría tocar acá hoy y generar un buen ambiente. Podes ver lo que hacemos. Tomá. Acá te dejamos una pegatina y podes vernos ahí. The Bikings Project, buscalo en internet.”

    Algo así es lo que nos introduce con las personas (no siempre obviamente) y hace que se interesen en nuestro proyecto. Por cierto, arreglamos con Mari que podíamos tocar a la noche en el bar del lugar y que podíamos acampar gratis. Con solo 10 kms. recorridos en todo el día nos abrazamos contentos con el hecho de quedarnos un día en ese lugar.

    Desde ahí todo fue una locura.

    Conocimos a Matthew. Un cicloturista inglés que se quedó con nosotros a acampar y disfrutar de unas canciones. Nos contó que comenzó con un proyecto de recorrer todo Australia a pie. El viaje presentó unas complicaciones de nivel “relaciones humanas” y optó por seguir solo en una bicicleta. Es una persona muy interesante y con un humor muy parecido al nuestro, así que llevarnos bien fue fácil. Dentro de la Roadhouse los empleados eran muy buena gente. Nos dieron de comer y unas cuantas cervezas de regalo. Llegó mucha gente y el ambiente fue mejorando cada vez más. Un camionero estaba muy contento con todo y aplaudía con fuerza y compraba cervezas. Más tarde llegaron 4 jóvenes. Uno de portugal con su amigo de Alemania que viajaban juntos haciendo música, una situación idéntica a la mía con Franco. Estaban con dos amigas, una de Suecia y otra de Francia. Todos se unieron en el canto y la pareja de músicos tocaron unos cuantos temas. Era muy bueno escucharlos y lo hacían muy bien. Además tocaban canciones en inglés y eso puso a la gente a cantar y bailar. Fue estupendo. Todos nos felicitábamos por ser buenos, amables y hacer que los demás pasen un buen momento, a pesar de no conocernos.

     

    El nombre de esta Roadhouse es “Mundrabilla” y queda muy cerca del borde entre Western Australia y South Australia. Queda en un lugar muy remoto en donde las personas que viven se relacionan todos los días entre sí. Es un sitio muy seco y desértico. Reciben constantemente australianos, turistas, ciclistas, viajeros y demás personas totalmente desconocidas. Eso es lo interesante. Sin conocernos, optamos por entregarnos un buen rato el uno con el otro. Y que buen rato. Unico y auténtico. Lleno de interés, especialmente abierto a recibir y a entregar.

    Lleno de música, como siempre.

     

     

    Escrito por @maxocadel

  • Nullarbour Plain – Week 1

    From Perth it was the Nullarbor Plain that got all the attention. They told us we were mad, that the heat in this instance of the year was a real deal, that there were tons of dangerous trucks and all kind of stories. Its infinite length, the lack of resources and the little car circulation. Oh, and many Japanese going solo at the same time … Of all the traced route, this was the only part people got stressed with. From hearing so much it  generated a lot of expectation in the group. From the very beginning, we knew that in the second month of the project, we would come across an interesting challenge. Nullarbor means “no trees”. The service stations are about 200 km from each other. The total extension is close to 1200 km. This and that the temperatures would be around 35 degrees average, was almost all we knew. Some said that we would have the wind behind us, others in front and without knowing we kept on with our routine.

    Nullarbor means “no trees”. The service stations are about 200 km from each other. The total extension is close to 1200 km.

    In Esperance, we stayed three days. We had the intention of visiting its beautiful beaches but the weather was not favorable. The only afternoon when the sun came out we could enjoy two hours of its white sand. A black cloud anticipated our departure and back to the camp we finished organizing everything. There we stock up for almost 24 days. Three days before Norseman, that is to say, 200 km, we loaded ourselves to our maximum capacity. We re-organized all the panniers and distribute the weight. 50 cans of all kinds, 7 kilos of oats, 1/2 kilo of grated coconut, 8 kilos of nuts, 10 kilos of rice, 12 kilos of pasta, 8 liters of tomato sauce, 4 kilos of polenta, 4 kilos of cous -cous, 4 kilos of pressed cereals, peanut butter, honey and olive oil. With a maximum capacity of 70 liters of water, we put ourselves and the equipment to the test and with great patience we left.

    Voted as the best beaches in Australia.
    Planing the distribution the day before departure.

     The last town before entering the mythical route is called Norseman. There Theresa received us in her hotel and I will not tell much more since she deserves a whole paragraph. I will only anticipate that for our farewell dinner she cooked us pink salmon in papillote that I accompanied with mashed potatoes and broccoli.

    Arriving to the hotel trying to have some luck.

    Day 1:

    We left around 9 am not before taking our classical group photo with the hotel staff. Saying goodbye and dividing the provisions took more time than expected. We had a champion’s breakfast, like every day. Oatmeal cooked with raisins and a grated coconut crust on top with some cinnamon and honey.

    After a good rest, we smashed the first 80 km. To everyone’s surprise the landscape remained the same as the previous days. Accompanied by the sun during the whole day we arrived at 4 p.m. to the rest area. A table with two benches. Some bins and nothing else. A curious person approached willing to talk and invited us some very cold beers. Beautiful welcome. We dined rice with two cans of beans and as soon as we could, we went to sleep. I arrived exhausted. I had no strength and I think I got insulated. It was the fourth day that I carry with the trailer and Maxo accompanied me the last kilometers, lifting the mood. When I arrived, I armed the hammok and after two hours I could not lower the heart beats. With a stomachache I went to sleep hoping that tomorrow I would wake up better. 85 km were waiting for us.

    Farewell photo with Theresa and Estela
    A simple reminder just in case

    Day 2:

    Up at 5:30. Luxury breakfast and we disarm the camp. We don´t leave a trace where we camp. Although I was better in the morning, I felt a little weak and propose Maxo to carry the trailer. (Aleix carried it for a whole month and Dani pulls it since we left Perth.)

    Maxo and his first kilometers with the trailer.

    People always said it was flat. Evidently, they go by car and do not recognize what a hill is … The day did not give us a break. As soon as we went up a hill, before going down, another hill showed up. We finished the day with cycling over 87 km. Satisfied with the kilometer counter we had a kilo of pasta with tomato sauce. We should be a little more cautious with the speed when eating. The appetite is voracious and the pan empties in half the time that it is cooked. About eight we went to bed. A little bit of reading and to sleep.

    Going down to go up again

    Day 3 :

    Routine is already deep into the group. The time to wake up is the one settled and the only change we´d made over the time was to disarm the camp once after having had breakfast. Cycling with a full stomach is not pleasant.

    After 25 km we find the first roadhouse. (Gas stations that have accommodation and their prices can be a bit extravagant.)

    A classic Roadhouse. Gasoline, restaurant, and accommodation.

    This roadhouse was only 150 km far from Norseman and for a liter of water they charge $ 5. Dani tried a to haggle the prize through a solo talk with the boy at the counter but he showed zero empathy and we went back to the road without the desired water. In the supermarket a can of beans rounds a dollar and a half and in this place they dared to charge it to 9 ! … We ate some fruits (each one for 2 dollars) and with a bright blue sky we started to cycle again. 25 kilometers after, we found an abandoned house. It was located in the middle of nowhere. The only trees of the region were next to the house and we decided to stop and wait for the sun to go down a bit.

    The house of the Bikings. Another of the many that we borrowed for a while

    Nap in the shade

    We lay on the ground and with some nuts, we distracted our appetite. At 15, still with the sun on top, we went back to the route. We were 27 km away from the goal when a car stopped. Aleix was behind me. Dani and Maxo were a little more motivated, ahead. A brunette girl that seemed 20 years old, more than happy, came out of her car. “Are you the Bikings? I’ve been following you since Perth!” We posed for the photo and she gave us each one a banana that was like Popeye´s spinach. We met in the mythical sign of the “90 mile straight”. We had entered the longest straight route in the country and I suppose it must also be the longest in the world … 146,6 km without any single curve! We took some photos there, obviously.

    Who says you can´t have fun in the middle of nowhere.

    We entered the longest straight route in the country and I suppose it must also be the longest in the world … 146,6 km without any single curve!.

    We rode the last km. together. What happened next was incredible. I arrived with Maxo a few minutes later than the boys and stopped where a man was smoking a cigar. Stan, native of Scotland and saturation diver, invited us for some beers until they ran out. He gave us words of wisdom and encouragement and had dinner with us. Rice with beans of all colors and tomato sauce. Sleeping costs nothing more than lying down. The fatigue and being from up from 5 a.m. makes it easy and pleasant.

    Our great new friend Stan

    Day 4 :

    We woke up a little bit later than normal because of the beers. We ate the oatmeal and Stan shared some dried figs that we still remember. Aleix had a flat tire and as soon as he fixed it and we were about to start cycling, it began to rain. A cyclone from the North was bringing rain to the driest part of the country. And plenty of it. We moved our camping to the only table that had a little roof. We mounted the tarp to protect ourselves from the rain and spent the day reading.

    Under the roof and with the tarp covering us from the rain carried by the wind

    Expecting to find ourselves under 40 degrees every day we looked at each other’s faces with all the coat we had on and we laughed off the situation. It didn´t take long for it to vanish. In the afternoon we were all wet. Everything was wet. I went to a caravan in search of hot water with puppy dog eyes. The couple gave us also a fruit cake that we enjoyed very much. With the water I cooked a kilo of cous cous and in the afternoon something magical happened.

     

    The rain had stopped and it was the first time in my life that I´ve seen something like that. A complete rainbow! The four of us standing side by side. Stunned. The sky was partly cloudy and the sunset was a gift. The range of colors returned us the smile. We went to bed with the fixed idea that the following day was going to be a beautiful day.

    Day 5 :

    With breakfast prepared from the night before, one starts well predisposed. Opening the tent and finding a massive fog was demotivating. Even so we disarmed the camp and decided to wait. We had the theory that as soon as the sun rised, the fog would dissipate.

    It is a bit dangerous to ride like this because we lose visibility. Trucks and cars can`t be prudent.

    We made the most of the morning and made a video of Guampas del Sur . Band we have with Maxo and have been playing for the past five years. 

      

    At 10 am we had already made all the necessary shots and we were super motivated. Packing things takes more time than expected. We were ready around 12 noon and before leaving with the stomach empty, we decided to eat some pasta with tuna and tomato sauce. We postpone the departure for 2:00 pm. The plans in this type of trip are extremely tied up to the circumstance so they tend to change a lot. We always discuss them together and we consider all possibilities.

    We were putting on the sun cream, almost ready to leave, when a caravan stopped in front of us. I have never seen a similar one. A hotel on wheels. On the back, they had a closed trailer in which they had two Harley Davids. They gave us water and we faced the road again more than happy. We had made the most of the morning.

    We cycled about 60 kilometers and stopped at a camping area. This one did not have any tables or anything. We ate rice with beet and peanuts while thinking ideas for the project. We love the movement. It makes us happy.

    A couple of Germans appeared while we were having dinner. Being in the middle of nowhere, at first we became alert and as soon as we saw they were two young travelers, we relaxed. Before sleeping, we shared a few words with them.

    Rice, beetroot and peanuts. A recipe that never fails.

    Day 6 :

    It was cloudy and as soon as we started packing, it began to rain again. This made everything go faster. We started cycling knowing that at 30 km there was a stop with a roof. We arrived at 10 am and luckily there were still two caravans parked there. We asked for water and the man took a 20-liter tank. He filled all our bottles. It turns out that he was traveling with his whole family. It is legal in Australia to do homeschooling. The children would travel around the country for a year, learning about it while on the road, national parks and meeting people from all the world. As soon as the last bottle was filled up, it began to pour. The only shelter was the rest area bathroom. The scene was funny. We didn´t know whether to laugh or cry. Being all day in such a small space is not pleasant. Even more, being wet and next to a hole full of shit.

    Every now and then a car stopped to make use of it and we had to remove all our things from the bathroom. A couple who has been living for the last 11 years in their caravan gave us hot water. With it, I cooked a cous cous with some cans and we had lunch. Chatting about life we spent the whole afternoon.

    The day turned exciting when a traveller stopped to throw the shit out of his caravan and gave us a beer for each one. We had a toast and with some cookies, also gifted, we started to laugh. Aleix went in search of hot water. He came back with a proposal that was a caress to the soul. The septuagenarian woman of one of the caravans parked in front of us, offered herself to cook dinner for us. At 1 8:30 as agreed, we presented ourselves at the door of the caravan. Shredded beef with boiled potatoes was waiting for us! With two bowls full of it, we sat next to the bathroom door under the roof and had dinner. I made some rice to make it bigger and satisfied, we went to sleep, with the illusion that the next day would be a beautiful one. The few 35 km cycled were somehow discouraging but the day has its surprises. Accepting that we are conditioned and enjoy the little things.

     

    Day 7 :

    Again, rain. The cyclone made us witness a very strange phenomenon. Three consecutive days in the driest area of the country. With the fixed idea of pedaling whatever the weather, we quickly dismantled everything. In the process, a couple that was leaving the camping stopped and offered us water. They were two cave divers. It was beautiful. They gave us kilos of fruit, nut muffins and some stories. It changed our mood completely.

    We left super exited. We agreed to stop after 35km were we knew there was a rest area with a roof. It was the first time we cycled all together and at a very fast pace. Aleix was first and cheered us all up every thirty seconds. Like a coach, effusive and energetic, he shouted words of encouragement. With an average of 25 km per hour, the stop appeared fast. We enjoyed the apples and oranges like kids.

    It’s hard to find them in this part of the country. The next gas station was about 40 km away. We arrived in Caiguna at around 15 in the afternoon.

    We had finished the “90 Miles Straight”!

    Dani, as a good leader, happy with the work of the team bought two showers. 20 minutes of hot water. We sat down to eat some bread slices with peanut butter. A thin layer of honey makes this meal a unique one. The texture and taste are addictive. The people in charge of the place were more than unfriendly. They asked us to leave, accusing us of harassing the few travelers that came into the road stop. We were a little bit angry with what had happened and tired after the 70 km. cycled, analyzed the situation. Upon a possible rain, we distance ourselves 300 meters from the place and camped in the bush. We set up the tents and tarp. As soon as we finished assembling the chairs, it started to rain. Under “the roof” and protected, we dined pasta with tomato sauce. One kilo to celebrate the day and without talking much about what happened in the afternoon so as to prevent getting into the bad vibes.

    Writen by @francobicicleta

  • Nullarbor Plain – Semana 1

    Desde Perth fue la nullarbour plain la que se llevó la atención. Los comentarios giraban en torno a la locura, el calor en esta instancia del año, los peligros por los camiones y algunas historias. Su recta infinita, la escasez de recursos y la poca circulación de los autos. Ah, y muchos japoneses en solitario en la misma época… De toda la vuelta a la isla, éste era el único trayecto en el cual la gente hacía hincapié. De tanto oírlo generó muchísima expectativa en el grupo. De antemano sabíamos que para el mes dos del proyecto nos toparíamos con un desafío interesante. Nullarbour significa sin árboles. Las estaciones de servicio distan entre ellas unos 200 km y tiene una extensión cercana a los 1200 km. Esto y que el sol radiante con 35 grados de promedio era casi todo lo que sabíamos. Algunos decían que tendríamos el viento a las espaldas, otros de frente y así sin saber seguíamos con nuestra rutina.

    “Nullarbour significa sin árboles. Las estaciones de servicio distan entre ellas unos 200 km y tiene una extensión cercana a los 1200 km”.

    En Esperance nos quedamos tres días. Teníamos la intención de visitar sus hermosas playas pero el clima no fue favorable. La única tarde en la que el sol salió disfrutamos dos horas de la arena blanca. Una nube negra anticipó nuestra salida y vuelta al campamento terminamos de organizar todo. Ahí nos aprovisionaríamos por casi 24 días. A tres días de Norseman, vale decir 200 km, nos cargamos hasta la médula. Re organizamos todas las alforjas y distribuimos el peso. 50 latas de todo tipo, 7 kilos de avena, kilo y medio de coco rallado, 8 kilos de frutos secos, 10 kilos de arroz, 12 kilos de pasta, 8 litros de salsa de tomate, 4 kilos de polenta, 4 kilos de cous-cous, 4 kilos de cereales prensados, manteca de maní, miel y aceite de oliva. Con una capacidad máxima de 70 litros de agua pusimos a prueba los equipos y con mucha paciencia salimos.

    Votadas como las mejores playas de Australia.
    Haciendo la distribución el día previo a la salida

    El último pueblo antes de entrar en la mítica ruta se llama Norseman. Allí nos hospedó Theresa en su hotel y no contaré mucho más ya que se merece todo un capítulo entero. Solo anticipo que como cena despedida ella nos cocinó salmón rosado en papillote y yo acompañé con un puré de papas y brócoli.

    Llegando al hotel a probar suerte

    Día 1:

    Salimos cerca de las 9 am. Fotos con el personal del hotel. Despidiendo a los familiares y acomode de las provisiones tomo más de lo pensado. Desayunamos como campeones. Como todos los días. Avena cocida con pasas de uva y una crosta de coco rallado encima. Toque final de canela y cada uno en su plato, miel a gusto. Descansados recorrimos los primeros 80 km. Para sorpresa de todos el paisaje seguía igual que los días anteriores. El sol nos acompañó desde temprano y cerca de las 4 de la tarde llegamos a la parada. Una mesa con dos bancos. Algunos tachos de basura y nada más. Se acercó un curioso a saciar su sed de cuento y nos invitó unas cervezas bien frías. Hermosa bienvenida. Cenamos arroz con dos latas y en cuanto se pudo, a dormir. Yo llegué extenuado. No tenía fuerzas y creo que me insolé. Era el cuarto día que llevaba con el trailer y Maxo me acompañó los últimos kilómetros dándome aliento. El se paseaba por el asfalto mientras que yo tenía la idea fija en no parar así no caerme de la bicicleta. Al llegar armé la hamaca paraguaya, que acá le dicen, Hamog, y pasadas las dos horas no conseguía bajar las pulsaciones. Con el estomago descompuesto me fui a dormir mentalizado en que mañana iba a despertar mejor. Nos esperaban 85 km.

    Foto despedida con Theresa y Estela
    Un simple recordatorio para los despistados

    Día 2:

    Arriba a las 5 30. Desayuno de lujo y desarme de campamento. No dejamos huella por donde pasamos. Si bien me encontraba mejor por la mañana, me notaba un poco débil y ante la propuesta Maxo accedió a hacerse cargo del trailer. (Aleix lo cargó por un mes entero y Dani lo carga desde que salimos de Perth.)

    Maxo y sus primeros km con el trailer

    De los comentarios recibidos siempre se habló de que era una ruta plana. Evidentemente van en auto y no reconocen lo que es una subida… Que día que no dio respiro. En cuanto subíamos, antes de bajar ya se presentaba otra. Terminamos el día cumpliendo un objetivo de 87 km. A gusto con el contador cenamos un kilo de pasta con salsa de tomate. Deberíamos ser un poco más prudente con la velocidad al comer. El apetito es voraz y la cacerola se vacía en la mitad del tiempo en la que se cocina. Cerca de las ocho a la cama. Va, a la carpa. Un poco de lectura y a dormir.

    Bajar para volver a subir

    Día 3 :

    La rutina ya está implantada en el grupo. El horario a despertar es el indicado y el único cambio fue que el desarme se haga post desayuno. Pedalear con la avena en la garganta no es agradable. De a ratos sube la acidéz y no es placentero. A los 25 km nos encontramos con la primer ” road stop”. Son gasolineras que cuentan con hospedaje y sus precios son un poco extravagantes.

    Una clásica Roadhouse. Gasolina, restaurante y hotel por detras

    Esta estaba solo a 150 km de Norseman y por un litro de agua cobraban 5 dólares. Dani intentó una rebaja mediante una charla a solas con el muchacho del mostrador pero este se mostró cero empático y marchamos a la ruta sin el agua deseada. En el súpermercado una lata ronda él dólar y medio y en este lugar se atrevían a cobrarla a 9 … Comimos unas frutas ( cada una por 2 dólares) y el cielo que no tenía nubes mostraba su azul claro y con él, su calor. A los 25 kilómetros encontramos una casa abandonada. Ubicada en el medio de la nada. Los únicos árboles estaban cerca de ella y decidimos frenar a esperar a que el sol bajara un poco. Estaba más que picante.

    La casa de los Bikings. Otra de las tantas que tomamos prestadas por un rato
    Siesta en la sombra

    Nos echamos en el suelo y con algunos frutos secos distrajimos el apetito. A las 15, aún con el sol bien en lo alto salimos a la ruta. Restaban solo 27 km para llegar a la meta del día. Un auto paró y yo venía con Aleix atrás. Dani y Maxo iban un poco más motivados adelante. Baja una chica morena de unos 20 años y se manifiesta más que contenta. “¿Son ustedes los Bikings? ¡Los sigo desde que arrancaron en Perth! ” Posamos para la foto y nos dio una banana a cada uno que fue como la espinaca de Popeye. Nos reunimos en un cartel mítico. Entramos en la ruta recta más larga del país y supongo que debe de ser también del mundo … 146 km sin ninguna sola curva. Sacamos algunas fotos y el mero hecho del cartel nos motivó a todos.

    El medio de la nada y 40 grados de calor no son razón para no divertirse

    “Entramos en la ruta recta más larga del país y supongo que debe de ser también del mundo … 146 km sin ninguna sola curva”.

    Recorrimos los últimos km juntos. Lo que sucedió fue increíble. Llegué con Maxo unos minutos más tarde que los chicos y sin ver dónde se ubicaron paramos donde se encontraba un hombre fumando un puro. Stan. Oriundo de Escocia, buzo de saturación, nos invitó cervezas hasta que se acabaron. Nos dió palabras de aliento y cenó con nosotros. Arroz con porotos de todos los colores y salsa de tomate. Dormir no cuesta más que acostarse. El cansancio y estar desde las 5 am arriba hace que sea fácil y placentero.

    Nuestro gran amigo Stan

    Día 4 :

    Despertamos un poco mas tarde de lo normal a causa de las cervezas. Desayunamos la avena y Stan compartió unos higos secos que quedaron en el recuerdo. Aleix tenía una rueda pinchada y en cuanto la arregló comenzó a llover. Un ciclón en el Norte del país hizo que en esta zona árida caiga agua. Y de qué manera. Movimos campamento a una mesa que contaba con el único techo de toda la zona de acampe. Montamos la lona para protegernos de la lluvia y pasamos el día leyendo.

    Bajo techo y con lona para cubrirnos de la lluvia.

    Esperando encontrarnos con 40 grados de promedio diario nos mirábamos las caras con todo el abrigo con el que contamos y nos reíamos de la situación. No tardó mucho en que se borrara. Por la tarde estábamos todos mojado. Todo mojado. Eso sí, con cara de perro amigable me presenté en una caravana en búsqueda de agua caliente. La pareja nos regaló una torta de frutos secos que disfrutamos muchísimo. Con el agua cociné un kilo de cous cous y por la tarde pasó algo mágico.

     

    Había cesado la lluvia y fue la primera vez en mi vida que vi algo así. Un arco iris completo. Los cuatro parados uno a lado del otro. Atónitos. El cielo se encontraba parcialmente nublado y el atardecer fue un regalo. Un abanico de colores nos devolvió la sonrisa. Para la cena me encontraba satisfecho y los chicos optaron por no prender la cocina. Un poco por pereza y otro por falta de hambre, cenaron unas latas con aceite de oliva. Nos acostamos con la idea fija que mañana iba a ser un día hermoso.

    Día 5 :

    Con el desayuno preparado desde la noche uno se levanta bien predispuesto. Al abrir la carpa y encontrarnos con una neblina espesa fue desmotivante. Aun así desarmamos el campamento y decidimos esperar. Teníamos la teoría que en cuanto suba el sol la neblina se disiparía.

    Es un tanto peligroso andar así ya que perdemos visibilidad y tanto los camiones como los autos no pueden ser prudentes.

    Aprovechamos la mañana para hacer un vídeo de Guampas del Sur. Banda duo que formamos con Maxo hace 5 años.

      

    A las 10 am ya habíamos hecho todas las tomas necesarias y nos encontrábamos súper animados. Guardar las cosas toma más tiempo del que uno cree. Así se hicieron cerca de las 12 del mediodía y antes de salir con el estómago vacío decidimos comer un plato de pasta. Con atún y salsa de tomate postergamos las salida para las 14 hs. Los planes en este tipo de viaje están sumamente atados a la circunstancia por lo que suelen cambiar mucho. Siempre los discutimos entre todos y barajamos todas las posibilidades. Estábamos poniéndonos la crema de sol,  casi listos para salir, cuando una casa rodante paró delante de nosotros. Nunca vi una parecida. Un hotel sobre ruedas. Atrás tenían un trailer cerrado en el que llevaban dos Harley división para dar unas vueltas. Nos abastecieron de agua y encaramos la ruta más que contentos. Habíamos sacado un buen provecho de la mañana. Pedaleamos unos 60 kilómetros y paramos en un área de acampe. Este no contaba con mesas ni nada. Solo un tacho al costado de la ruta. Cenamos arroz con remolacha y maní mientras disparamos ideas para el proyecto. El movimiento nos encanta. Nos alegra. Una pareja de alemanes apareció en medio de la cena. Estando en medio de la nada en un principio nos pusimos alerta y en cuanto vimos que se trataba de dos jóvenes viajeros nos relajamos. El estrés fue por deporte. Antes de dormir compartimos unas palabras con ellos.

    Arróz, remolacha y maní. Receta que nunca falla

    Día 6 :

    Amaneció nublado y apenas desarmamos comenzó a gotear. De hecho hizo que sea todo más rápido. Salimos a ruta sabiendo que a los 30 km había una parada con un techo. Llegamos a las 10 am y por suerte aún habían dos caravanas paradas. Pedimos por agua y el muchacho encantado bajo un tanque de 20 litros y nos llenó las botellas. Resulta que viajaba con toda su familia. Es legal en este país hacer la escuela a distancia y sus hijos por un año aprenderán sobre el mundo al costado de la ruta, en parques nacionales y conociendo gente de todas las localidades. En cuanto se llenó la última botella desde el cielo comenzó a diluviar. Nos refugiamos los 4 en el baño. La escena era graciosa. Daban ganas de llorar, pero le pusimos el pecho a la situación. Estar todo el día en un espacio tan reducido no es agradable. Menos mojado y muchísimo menos a lado de un agujero lleno de mierda.

    Maxo intentando conseguir algo que no fuera arróz ni pasta

    Cada tanto paraba un auto para hacer uso del mismo y teníamos que sacar todas nuestras cosas del baño. Una pareja que vive hace 11 años en su caravana nos dió agua caliente. Con ella cociné un cous cous y con algunas latas almorzamos. Hora a hora, charlando de cualquier cosa pasamos la tarde.

    Se puso excitante cuanto un hombre bajo así botar la mierda de su caravana y nos regaló una cerveza para cada uno. Brindamos y con unas galletitas comenzamos a reír. Aleix fue en búsqueda de agua caliente nuevamente y la propuesta fue una caricia al alma. La mujer septuagenaria se ofreció a cocinarnos la cena. A las 1 8 30 como pactado nos presentamos los cuatro en la puerta de su casa. El plato era carne desmechada con papas hervidas. Con dos tupers nos sentamos en la puerta del baño, bajo techo a cenar. Estiré con el arroz que había quedado del mediodía y saciados nos fuimos a dormir con la ilusión que mañana sería un día bonito. Los 35 km recorridos fueron un tanto desalentadores pero el día tiene sus sorpresas. Aceptar la condición de estar condicionados y disfrutar de las pequeñas cosas.

     

    Día 7 :

    Otra vez lluvia. El ciclón nos convirtió en testigo de un fenómeno rarísimo. Tres días consecutivos en la zona más árida del país. Con la idea fija de pedalear cual fuera el clima desmontamos todo rápidamente. En el proceso una pareja que estaba saliendo del camping freno y nos ofreció agua. Se trataba de dos buzos de cuevas. Fue hermoso. Nos cambió la cara completamente. Nos dieron kilos de fruta y magdalenas de frutos secos.

    Salimos súper motivados. Acordamos una primera parada a los 35km que sabíamos de la existencia de un techo. Fue la primera ves que rodamos todos juntos y a un ritmo fuerte. Aleix se puso al costado arengando cada treinta segundos. Cuál entrenador, efusivo y enérgico gritaba palabras de aliento. Con un promedio de 25 km por hora el paron apareció rápido. Disfrutamos de las manzanas y naranjas con caras de regocijo.

    Cuesta encontrarlas en esta zona del país. La próxima gasolinera distaba a unos 40 km. Llegamos a Caiguna cerca de las 15 de la tarde.

    Habíamos terminado la “90 Miles Straight”!

    Dani, como buen líder, contento con el trabajo del equipo compró dos duchas. Vale decir 20 minutos de agua caliente. Nos sentamos a comer lonchas de pan con mantequilla de cacahuete. Una fina capa de miel hacen de esta comida una única. La textura y el sabor hacen a esta tostada adictiva. Las personas encargadas del lugar fueron mas que antipáticos. Nos pidieron que nos valláramos acusándonos de que molestábamos a los pocos transeúntes. Estábamos un poco enojados con la situación y cansados de los 70 km. Analizamos la situación y ante una posible lluvia venidera nos distanciamos 300 metros del lugar y acampamos en la intemperie. Armamos las carpas y montamos la lona. Apenas terminamos de armar las sillas, comenzó a llover. Bajo techo y protegidos cenamos pasta con salsa de tomate. Un kilo para festejar el movimiento y sin hablar mucho de lo acontecido a la tarde así no amargarnos. Sin mucho sobre mesa nos fuimos a dormir.

     

    Escrito por @francobicicleta

  • Australian Odyssey

    Catalan Christmas

    The wait was a bit long. Not for the number of days. Rather it was the cold and the anxieties that tensed the atmosphere quite a bit. Christmas made things lighter and was one of the few moments in which the talk did not fluctuate around the bikes and the journey. We ate without stopping. We pause chewing with wine, beer, champagne or water. (That was the order by quantity.) Sepia, pork and a thousand canapés of all colors and shapes decorated the long table. We were almost thirty. The dessert was my perdition. I do not know how much Spanish nougat I ate. Surely it was not because of hunger. Soft nougat, jijona one, semi-hard and hard. The chocolate one was also present among the others, camouflaging its little Catalan authenticity. Not being on the road yet the hypotheticals are always on the table, leading to banal discussions and in a senseless conversation, we talk for hours. The equipment assembly motivated us, calmed us down and was the beginning of the end of the wait, stage. I would call this one a “contact” phase. Between us, with the technical equipment and with the bikes. Disassembling and putting them in boxes was not an arduous task. The airport was our major fear. The overweights and the amount of luggage. The next paragraph is dedicated entirely to Mona Lisa. The woman behind the counter that made it possible to arrive in Australia.

     

    Maxo setting up his new bike to then disarm it again.

    The Mona Lisa

    Impossible to forget her. Blonde, with blue eyes and from Albania. Data that we resolved after asking. We ask a lot. She was the only one who showed interest in helping us. We arrived at El Prat airport, Barcelona, 5 hours before takeoff. We had planned a tactic. Dani would show up alone at the counter and after he resolved, the rest would approach the counter with the remaining packages (if he could get an agreement, they should accept the same for the rest …) We wanted a viable negotiation and knowing that we were with weight excess we had on some dollars just in case. Dani showed up at the counter and after a while we all got nervous. He spoke with one person, then another one appeared and we, taking turns, got closer in between times to visualize what was happening. We had four bicycles, two trailers, two large bags, a Peruvian box, a guitar case and four backpacks. Not wanting to tense the story I will anticipate that we traveled with everything and in the end, cheaper than calculated. The company allowed 30 kilos per person and a handbag of 7. Each one of us had 30 kilos on the bike, the bags weighed the same and the trailers were around 26. The backpacks had an extra of 3 kilos each and there was also the Peruvian cajon. It is curious to thank this woman that much but without her it would not have been possible. They wanted to charge us 80 euros per extra kilo resulting in a quirky and ridiculous amount of money (the website was not so clear on the policies and when receiving the information from one of the airline operators we thought she was mistaken. We usually pay 150 dollars per bike under the concept of sports equipment. Even sometimes we took the bikes for free).Dani was more nervous than ever and came back to us with the two boxes (trailer + bike). He had not been able to negotiate anything. The bikings were in a hard situation. We decided to appeal to “touch fiber” as we use to say. The four of us decided to approach the counter with the confidence to travel and the good intentions of our project. There she was. Beautiful, a little nervous, besieged by questions. To our amusement, she began being admissible. Without looking at the weights she accepted everything and in no time showed herself rigorous. We left half of the backpacks  along with the trailers that we already knew were not going to travel with us. Once checked in, Dani and Aleix went to the other terminal to send the remaining bags and the two trailers as cargo shipment (we are still waiting for them but hope they will arrive the day after tomorrow.) Maxo and I waited with the certainty that the leader was going to solve in time. And so it was ! On their way back we ran to the gate . The last warning had already been given. With the Peruvian cajon in my left hand and flight ticket in the right I present myself to the last control. There she was again, Mona Lisa! She looked worried. To her left there was her supervisor (the one who did not want to help us in any way). Making a fast twist taken from a movie scene, I got into the airplane without even giving anyone time to ask about the Peruvian cajon and with a victorious shout I exclaimed: Happy New Year!

     

    “The company allowed 30 kilos per person and a handbag of 7. Each one of us had 30 kilos on the bike, the bags weighed the same and the trailers were around 26. The backpacks had an extra of 3 kilos each and there was also the Peruvian cajon”.

     

    Happy after handling the trailers via cargo.
    We made it! Sitting next to each other we flew to Dubai. The plane took off with two hours of delay. Once in Dubai, we were escorted, with a bit of rush, to the plane that would take us to Australia. With another two hours of delay, we arrived in Perth around 7 pm instead of 11 am as we were meant to.

    Hello Perth, hello Australia

    Through an application, we rented a house outside the city. Here we will spend the next week acclimating the bodies and assembling the bikes. Perth is the most isolated city in the world. The next town with a million inhabitants, Adelaide, is more than two thousand kilometers away. I have never felt something so strong like the Aussie jetlag. I feel like a plant, sleeping all day and without appetite. I am the only one in the group that has this feeling and they are surprised about the near future that awaits us.

     

    “Perth is the most isolated city in the world. The next town with a million inhabitants, Adelaide, is more than two thousand kilometers away”.

  • Odisea Australia

    Navidad Catalana

    la espera se hizo un poco larga. No por la cantidad de días. Mas bien fue el frío y las ansias las que tensaron un poco el ambiente. La navidad descontracturó un poco y fue de los escasos momentos en los que la charla no fluctuó en son de las bicis o trayectos. Comimos sin parar. De a tragos pausamos el masticar con vino, cerveza , cava o agua. ( Ese fue el orden por cantidad.)  Sepia, cerdo y un millar de canapés de todos los colores y formas decoraron la mesa larga. Eramos casi treinta. El postre fue mi perdición. Nose cuanto turron comí. Seguro que no fue por hambre. Turron blando, de jijona, semiduro y duro. No falto el de chocolate que , entre medio de los otros, camuflaba su poca autenticidad catalana. Al no estar aún en marcha los hipotéticos llevan siempre a discusiones banales y en un sin sentido conversamos durante horas.( Toda discusión hace crecer al equipo.) El armado del equipo nos motivó, calmó y fue el inicio del final de la espera, etapa. A esta la llamaría “ de contacto”. Entre nosotros, con el material técnico y con las bicis. Desarmarlas y ponerlas en cajas no fue tarea ardua. El aeropuerto era nuestro miedo. Los pesos y la cantidad de bultos. El próximo texto se lo dedico enteramente a Mona Lisa. Mujer detrás del mostrador que hizo posible la llegada a Australia.

     

    Maxo armando su bici nueva para luego volver a desarmarla.

    La Mona Lisa

    Imposible olvidarla. Rubia, de ojos celestes oriunda de Albania. Dato que resolvimos luego de preguntar. Preguntamos mucho. Fue la única que mostró interés en ayudarnos. Llegamos al aeropuerto del Prat, Barcelona 5 horas antes del despegue. Habíamos planeado una táctica. Dani se presentaba solo en el mostrador y luego de que el resolviera llegariamos los tres restantes con el resto de los bultos (si él lo lograba un acuerdo, debían aceptar lo mismo para el resto…) Pretendíamos una negociación viable y sabiendo que estabamos en exceso de peso contabamos con unos dolares por si las dudas. Dani se presentó en el mostrador y al cabo de un rato todos nos pusimos nerviosos. Hablaba con uno, luego se presentaba otro y nosotros de a tandas, cada tanto apreciamos a lo lejos solo para visualizar lo que acontecia. Contábamos con cuatro bicicletas, dos trailers, dos bolsos grandes, cajón peruano, funda de guitarra y cuatro mochilas. Para no tensionar el relato voy a anticipar que viajamos con todo y al final, más barato de lo calculado. La empresa permitía 30 kilos por persona y un bolso de mano de 7. Pues cada uno tenía los 30 kilos en la bici, los bolsos pesaban igual y los trailers rondaban los 26. Las mochilas de mano tenían 3 kilos extra cada una y el cajón estaría de sombrero. Resulta curioso agradecer tanto a esta mujer pero sin ella no hubiese sido posible. Querian cobrarnos 80 dólares por kilo extra !! Dando una cuenta estrafalaria e impagable (en el sitio web no estaba tan claro y por teléfono al enterarnos de esto nos pensamos que era una mal información de la telefonista. Se suele pagar 150 por bicicleta bajo el concepto de equipamiento deportivo. Algunas aerolíneas incluso dejan llevar la bici gratis). Dani estaba mas que nervioso y volvió a nosotros con las dos cajas ( combo de trailer + bicicleta ). No había podido negociar nada. Los bikings estabamos al horno. Decidimos apelar a “ tocar la fibra” como se dice acá. Nos presentamos los cuatro sin mas ni menos que con la confianza de querer viajar y las buenas intenciones de nuestro proyecto. Ahi ella. Bella, un tanto nerviosa, asediada de preguntas empezó a ser admisible. Sin mirar los pesos aceptaba los que le cantaba y en ningún momento fue rigurosa. Dejamos mitad de la mochila junto con los trailers que ya sabíamos que no iban a viajar con nosotros. Hecho el check-in Dani y Aleix fueron para la otra terminal a despachar el bolso restante y los dos trailers (aun los esperamos pero confiamos en que llegaran pasado mañana.) Maxo y yo esperamos con la certeza de que el líder iba a resolver en horario. Y asi fue ! Al regreso corrimos a la puerta donde salia el avión. Ya habían dado el último aviso. Con cajón en mano izquierda y ticket en la derecha me presente al último control. Ahí estaba ella, Mona Lisa! Preocupada miró a su izquierda donde estaba su supervisor (aquel que no quiso dar ninguna herramienta para ayudar) Con un giro de pelicula me metí en la manga sin darle tiempo siquiera a que pregunte por el cajón y con un grito victorioso exclame : Felíz año!

     

    “Resulta que la empresa permitia 30 kilos por persona y un bolso de mano de 7. Pues cada uno tenía los 30 kilos en la bici, los bolsos pesaban igual y los trailers rondaban los 26. Las mochilas de mano tenían 3 kilos extra cada una y el cajón estaría de sombrero”.

     

    Realizados después de despachar los trailers vía cargo
    Lo logramos. Sentados uno a lado del otro viajamos rumbo a Dubai. Con dos horas de retraso perdíamos la conexión a Perth lo que nos llevo a diferentes hipotéticos. Una vez en Dubai fuimos escoltados, con un poco de apuro, hasta el avion que nos llevaria a Oceania. Otras dos horas de retraso hicieron que lleguemos a Perth cerca de las 7 pm.

     

    Hola Perth, hola Australia

    Mediante una aplicación alquilamos una casa en las afueras del centro. Aca pasaremos la próxima semana aclimatando los cuerpos y poniendo a tono las bicicletas. Perth es la ciudad más aislada del mundo. La próxima población con un millón de habitantes se encuentra a más de dos mil kilómetros, Adelaide. Nunca me habia pasado algo semejante al Jet Lag. Encontraba este término como absurdo, lejano. Estoy hecho una planta. Durmiendo todo el día y sin apetito. Soy el único del grupo que tiene esta sensación y ellos extrañados se preocupan por el futuro cercano que nos toca.

     

    “Perth es la ciudad más aislada del mundo. La próxima población con un millón de habitantes se encuentra a más de dos mil kilómetros, Adelaide”.

  • @rechtdaniel contesta

    ¿Cómo surge la idea del viaje?

    En mi caso todo empieza en la navidad del 2016. En realidad un poco antes… Me encontraba en España haciendo temporada en Ibiza. Ya con pasaje para Australia y con la idea fija en la cabeza de querer recorrer el país en una motorhome en cuanto pudiera.

    Todavía en España, un buen día olvido mi billetera en la playa, perdiendo así todos mis documentos, incluyendo mi licencia de conducir. Mientras organizaba todo para volar hacia Australia hice todo esfuerzo como para poder tramitar un duplicado pero todo intento fue en vano. Tenía que ser presencial y en Buenos Aires.

    La idea del motorhome se iba desvaneciendo. Tenía claro de que no iba a sentarme a sacar una nueva licencia en Australia y que aquello era una señal que me estaba dando la vida. Tenía que pensar en un plan B. Esa navidad recibo como obsequio de mi hermana un libro llamado “Australia sobre ruedas”, escrito por Iván Faure. Un español que cuenta en el mismo su experiencia viajando en bicicleta desde Perth hacia Sydney.

    Ya había realizado una primer experiencia cicloturista en el 2015, recorriendo 400 kilómetros por la costa de Uruguay. Esto le terminó de dar sentido a todo para mí e hizo que llegara a Australia con el plan de recorrerla en bicicleta.

    ¿Porqué Australia?

    Australia siempre me llamó la atención. De chico y como muchos de mi edad seguro, influenciado por el cazador de cocodrilos. Ya mayor, me atraía la idea de saber lo que significaba vivir en un país donde las cosas supuestamente funcionaban. Al menos esa era la percepción que tenía a partir de experiencias vividas por amigos. Viví 9 meses trabajando en la ciudad de Sydney y pude corroborar esto.

    Primero la idea era recorrer desde Perth hasta Sydney. Luego la ruta se alargó y llegaba a Cairns hasta terminar siendo la vuelta completa. Esto porque a medida que iba investigando, me iba dando cuenta que había más y más lugares que quería conocer y porque se iba sumando gente al baile, cosa que me daba aún más confianza a la hora de pensar en recorrerla en su totalidad. Primero fue Aleix, a quien conocí trabajando. Los dos haciamos delivery de comida en bicicleta en ese entonces y coincidimos haciendo una entrega a la misma persona al mismo tiempo, en uno de esos encuentros locos de la vida. Luego Franco mi hermano, que siempre fue un adicto de la bicicleta. Siempre hablamos para ponernos al día y me contaba que no la estaba pasando bien en la ciudad, que solo quería andar en bicicleta por el mundo. Obviamente, lo convencí para hacerlo juntos. Y más tarde se sumo Maxo, que un buen día me sorprendió con un llamado y me dijo que le encantaba la idea y quería sumarse para ayudar a documentar el viaje.

    Lo que más me llama es que considero que es un país aún poco explorado. Rutas y paisajes infinitos que invitan a la constante reflexión y a encontrarse con uno mismo. El tema historia también es un punto. Australia como tal tiene apenas unos 116 años. Antes de la colonización, fue habitada por más de 40 mil años por los Aborígenes que hoy viven una situación más que adversa. Vivencie esto en todo ese primer viaje por el Territorio Norte. Aprender y conocer más de ellos y su historia es algo que también me atrae muchísimo. Por otro lado, el Australiano es muy amigable con el turismo. En las rutas uno se encuentra constantemente con viajeros dispuestos a ayudar. En nuestra primer experiencia por el Outback, donde pedaleamos bajo temperaturas extremas y con poco acceso a agua, esto fue algo que nos llamó poderosamente la atención. Autos frenaban incluso sin haber recibido seña alguna nuestra para preguntarnos si estábamos bien o necesitábamos algo. Siendo esta la primer experiencia de larga distancia, no es un dato menor.

    “Por algún lado hay que empezar” me decía siempre mi hermano Franco y concuerdo, por lo que me gusta reformular la pregunta… ¿Porqué no Australia?

    ¿Qué buscas con el proyecto? ¿Cual es tu rol ?

    Un montón de cosas. Empezaría por las intenciones personales… Lo veo como un retiro espiritual, un viaje para aprender de la vida y sus simplicidades. Hacerme más fuerte a partir de la superación de las adversidades que se presentan día a día en este tipo de viaje. Aprender a vivir felíz con lo mínimo e indispensable y lograr esa conexión terrenal que trabajando en una oficina no se conseguir.

    En cuanto al proyecto en sí, lo contemplo como la comunión de todo lo que me gusta.  Pasé mi infancia en las montañas. Nuestras vacaciones siempre se trataron de caminatas, camping y aventura. Esto hizo que de grande siempre tuviera ese espíritu aventurero presente, las ganas de viajar y explorar el mundo. Por el otro lado, me forme en la comunicación que es lo que me apasiona. Pensar en ideas y piezas creativas es lo que me gusta hacer. Es por eso que no es simplemente un viaje, es un proyecto. Unas ganas de adoptar un estilo de vida para poder alcanzar el deseo último que es recorrer el mundo.

    Con Bikings busco vivir como me gusta, haciendo lo que sé hacer y me apasiona. 

    Mi rol es todo lo que involucra la comunicación del viaje. Desde el diseño, la formulación de los textos, las redes, el armado de las presentaciones para buscar marcas interesadas, hablar con dichas marcas y pensar en ideas para desarrollar durante el viaje.  

    ¿Qué tipo de preparación llevas a cabo?

    Llegue a Australia en el 2016 sabiendo ya que es lo que iba a hacer. Por eso lo primero que hice fue buscar un trabajo que me permitiera hacer dinero y entrenar a la vez. Trabaje durante 8 meses haciendo repartos en bicicleta. Básicamente me la pasaba más arriba de la bicicleta que caminando o haciendo cualquier otra cosa. Mi último mes y antes de volverme para la Argentina hicimos junto con Aleix un viaje piloto por el Outback australiano, en el territorio norte. Estas dos experiencias me ayudaron muchísimo para el físico. La segunda, me preparo mentalmente.

    Después de volver a la Argentina para las fiestas, volé con mi bicicleta a Costa Rica. Viví allí unos 6 meses donde hice una experiencia laboral en una agencia de publicidad digital. Pasar de andar todos los días a hacerlo los días que no lloviera ( la época de lluvias dura 8 meses en San José y es cuestión de todos los días, sin excepciones ) y saliera de la oficina lo hicieron más difícil pero siempre me mantuve entrenando en cuanto pude.  Estando allí, tuve la oportunidad de viajar a Cuba por 10 días y realizar otra experiencia cicloturista de casi 500 km por la isla. 

    Hoy de nuevo radicado en Argentina, salgo a andar en bicicleta casi que todos los días como para mantener el ritmo. Creo igual que lo más importante está en la cabeza. Tuve la suerte y agrado de realizar 3 experiencias cicloturistas previas y esto te da un poco de noción de lo que se va a enfrentar. Será cuestión de empezar tranquilos e ir siendo pacientes con el cuerpo: escucharlo y respetarlo.

    ¿Qué sacrificios comprende un proyecto tal ?

    Como todo proyecto nuevo, hay muchas etapas. Hoy nos encontramos compartiendo esta entrevista pero hubo todo un trabajo detrás hasta llegar a esta acá. Desde el planificado de la ruta, el comunicarnos diariamente para hablar con marcas y ver si les interesaba apoyarnos, el armado de la web, textos, editar videos, fotos. Muchos meses de trabajo y esfuerzo. Siendo 4 los involucrados, todo esfuerzo es doble. Sumado a eso, estuvimos mucho tiempo cada uno en distintas partes del mundo. Ponernos de acuerdo para hacer videollamadas  fue siempre un tema.

    En cuanto al viaje, personalmente no lo veo como un sacrificio. Solo sueño con estar en Perth y sentir esa libertad al dar la primer pedaleada sobre el asfalto. No siento estar dejando algo detrás. Al contrario, siento que estoy yendo hacia algo: algo nuevo y mágico. Todo lo que el viaje comprende en cuanto a cambios de hábitos lo contemplo con entusiasmo y como parte del paquete, no como sacrificio.

    ¿Qué sería para vos un viaje exitoso?

    Creo que se pueden planear y prever millones de cosas pero en una aventura de estas caracteristicas siempre van a surgir nuevos retos y situaciones donde uno va a tener que formarse de cero y en el momento para poder superarlas. El éxito lo veo más bien como el estar bien conmigo mismo, el grupo y ser fiel siempre a la convicción de estar haciendo esto porque es en este momento lo que quiero y me hace vibrar. Si en un momento siento lo contrario será momento de replantearme las cosas.

    ¿Tenes miedos al respecto? ¿Cuales?

    Mis miedos pasan hoy por temas de logísticas más que nada. Todas cosas que se van resolviendo en el día a día. Pero personalmente y hacia con el viaje diría que no siento tipo de miedo alguno. Bueno quizás sí, miedo a las serpientes.

    ¿Cuales serán para vos las claves para poder concluir el viaje?

    Obviamente estar bien preparados físicamente pesa y mucho pero creo que el tema principal es la cabeza. Vamos a estar todos los días a la merced de la naturaleza y sus cambios aleatorios y hay que ser muy fuerte para no quebrarse ante las adversidades. El clima que existe en Australia y los insectos es otro punto no menor.

    Son muchos meses de levantarse todos los días y dar el máximo. Física y mentalmente. Un día a día que a veces puede ser rutinario, enfrentando paisajes bastante monótonos en largos tramos.

    La unión y el apoyo entre todos los del equipo será clave. Necesitamos estar todos en la misma página siempre, remando hacia el mismo lado. Si uno se cae, hacer todo lo que se pueda para levantarlo. El espíritu humano y la unión del grupo diría que es lo más importante.

    ¿Qué expectativas tenés para con el grupo?

    Las mejores. Valoro a cada uno de los que conformamos este proyecto. Como personas y como profesionales. No es fácil encontrar 4 amigos se junten y anhelen con las mismas ganas enfrentar un desafío de estas características juntos. Eso significa un montón y está buenísimo. Los tres tiene una luz propia y valores humanos increíbles y siento que junto a ellos aprenderé un montón.

    ¿Qué piensan tus pares sobre la decisión ?

    Seguro que muchos deben pensar que estamos locos. Lo que me contenta y motiva siempre es que al compartirlo con la gente, la mayoría se alegra y muchos quieren sumarse. Tengo miles de amigos que conocí en Australia y amigos en Argentina que me dicen que se van a sumar en alguna etapa. Para mi eso sería un sueño.

    ¿Cual es el futuro de Bikings?

    Primero hay que dar el primer paso, que es vivir este viaje y aventura. Todo lo demás es fantasía, que las tengo obviamente, pero hoy me enfoco más en la realidad y en lo cercano. En dar lo mejor de mí para con el grupo y hacer todo lo posible y que esté a nuestro alcance para que este proyecto se de y salga adelante.

  • @francobicicleta responde

    ¿Cómo surge la idea del viaje?

    Un llamado telefónico dio de alta la térmica de la aventura. Fue una propuesta sencilla, honesta y clara. Pedalear sin importar el donde o cuando; más bien el juntos por un rato. En la barra de aquel bar sucedió la llamada. Mi pulso incremento y mis sueños cobraron vida. Estaba lleno de adrenalina, eufórico. No se acordó nada. Se forjó la idea y desde ese entonces empezamos a desarrollarla.

    ¿Porqué Australia?

    A medida que fueron pasando los meses se fueron evaluando diversas rutas. Habiendo estado por rutas del viejo continente quería explorar otras. A su vez Dani estaba fascinado con su visita por Australia. La poca densidad de población, la diversidad animal y su cultura aborigen. Una isla que es habitada hace más de cuarenta mil años debe tener mucho por enseñar si se dispone la atención y el tiempo.

    ¿Qué buscas con el proyecto? ¿Cual es tu rol ?

    Generar contenido. Llamar la atención así poder transmitir. Quiero ser fuente de inspiración mediante el esfuerzo diario. Generar movimiento a través del ejemplo.

    Levantar ánimos cuando haga falta y que la comida NUNCA falte. Creo que el rol va a mutar acorde a las necesidades de los compañeros y del mismo viaje. Citando a Platón “la música es para el alma lo que la gimnasia es para el cuerpo.

    ¿Qué tipo de preparación llevas a cabo?

    La bicicleta es el medio de transporte que tengo por excelencia. Solo días de lluvia y tormenta son los que hacen que me suba a un colectivo. Desde que se propuso el viaje que comencé a nadar semanalmente e incursione en el running. El abril que paso me anime a correr una maratón de aventura en Tandil, provincia de Buenos Aires. La mente es el motor en este tipo de viajes. La memoria muscular y el apoyo de Esteban ( hermano y personal trainer ) hacen que la rutina laboral pase desapercibida. El mayor sacrificio es el que hago actualmente al viajar 4 horas por dia para llegar y volver de la oficina a mi casa. La paciencia es clave y se practica desde la madrugada.

    ¿Qué sacrificios comprende un proyecto tal ?

    La entrega absoluta. Atención. Hacer cien por ciento foco en los pasos a seguir así hacer el proyecto realizable. El hecho de pedalear bajo el sol y los días de carpa son una cosa más dentro de lo que es la estructura. Horas de dedicación al cuerpo, la mente y el espíritu luego de las jornadas laborales. Dejar de lado otras propuestas musicales y laborales. Cambio de hábitos alimenticios.

    ¿Qué sería para vos un viaje exitoso?

    Aterrizar en Australia los cuatro. El mero hecho que la idea se haya materializado cumple todas mis expectativas. Años de conversaciones, viviendo en diferentes puntos cardinales del mundo rompiendo con los esquemas. Cada uno hizo lo que tenía que hacer , dejo todo y por eso aterrizamos.

    ¿Tenés miedos al respecto?¿Cuales?

    En la escuela participe de comedias musicales. Durante los ensayos no había adrenalina o siquiera se manifestaba el “pánico escénico”. El último ensayo que solía ser en el teatro ya venía cargado de emoción. Hoy día no tengo miedo ni dudas no obstante cuando este frente al ticket del avión, desarmando la bicicleta, o haciendo trámites de última instancia la adrenalina aparecerá. De hecho, mientras escribo estas líneas un cosquilleo por la columna se hace presente y la sonrisa de inmediato surge. El miedo es amigo.

    ¿Cuales serán para vos las claves para poder concluir el viaje?

    La perseverancia y la disciplina. La honestidad y la paciencia son igual de importantes a la hora de poner un parate al físico, obligar al descanso y la empatía sobre todas las cosas.

    ¿Qué expectativas tenés para con el grupo?

    La entrega absoluta. Una conexión única. Todos tenemos como nexo el deporte, como vínculo la música y como humanos hermanos. Al compartir principios y valores el desarrollo sucede de manera armónica. Sin duda será una experiencia que moldeara no solo nuestros físicos sino también nuestras relaciones personales y como grupo.

    ¿Qué piensan tus pares sobre la decisión ?

    Desde el llamado telefónico que mi discurso fue “ Me voy” . Nunca di lugar a pensar en limitaciones de tiempo, salud o dinero. Tuve un pensamiento no lineal. Yo lo quiero realizar. Cuando en el proceso mental cooperan tu mejor amigo y hermano hay un empuje fuerte. Sus preguntas-trabas las tomo como problemas a resolver en vez de cuestionar. Ha sido de gran ayuda compartir y la apertura al diálogo es clave. Suenan las campanas de las dudas y las palomas del amor.

    ¿Cual es el futuro de Bikings?

    Una productora audiovisual que fomente a jóvenes a realizar proyectos altruistas. El Aconcagua es un documental que tengo en vistas al finalizar este y la cordillera de los Andes como lugar a visitar.

     

     

  • @maxocadel y su entrevista

    ¿Cómo surge la idea del viaje?

    Empieza por el simple hecho de no quedarme afuera. Franco, mi amigo y compañero de banda, recibió un llamado de Dani, su hermano. Dani estaba por comenzar un viaje con Aleix en bicicleta por el Outback de Australia y estaba invitando a Franco a dar la vuelta entera junto a ellos el año próximo. Una propuesta demasiado osada pero tan excitante que decidí hablar por Skype con Dani y comentarle que yo quería registrar con la cámara y sonido cada segundo de esta locura. Viajo junto a mi mejor amigo para mostrar nuestra música alrededor del mundo por segunda vez, tenemos la oportunidad de documentar un viaje imponente a  nivel físico y espiritual.

    ¿Cómo le puedo decir que no a una oportunidad tan bella?

    ¿Porqué Australia?

    Es un país vasto, con muchos colores y culturas por conocer. Oceanía, el continente que me resta mirar (tampoco conozco Asia, pero luego de tanta bicicleta un descanso en las playas de Indonesia no estaría nada mal). Los animales, el desierto, la soledad necesaria para vivir conectado con la naturaleza, los sonidos del desierto. Sin embargo Australia no es el motivo principal, lo vital es la aventura junto a 3 amigos, la pérdida del tiempo, las metas a cumplir, la autosuperación y miles de otros motivos que no puedo describir sin haber andado.

    ¿Qué buscas con el proyecto? ¿Cual es tu rol ?

    Busco expandir la relación que tengo con los demás y conmigo mismo. Quiero también mostrar la música que hacemos junto a Franco con Guampas del Sur y dar un mensaje claro y coherente de que ponernos a prueba es importante para superarnos. Considero que mi rol es mayormente musical. Viajar llama mucho a la composición, a la inspiración.

    Obviamente no quiere decir que la inspiración surga de una manera mágica, hay que buscarla, pero las condiciones son muy propensas. Busco, además, mejorar en todos los aspectos mi carrera como sonidista y realizador. Este proyecto me hace creer en que las cosas hechas con energía y positivismo pueden generar un cambio interesante en mi forma de vivir y en la de los que me rodean.

    ¿Qué tipo de preparación llevas a cabo?

    Comencé en el 2016 a entender o comenzar a entender lo que la bicicleta significa en mi vida. Luego de varios años manejando choqué y el auto quedó en la basura. Desde ese momento la bicicleta se introdujo como un medio de transporte que me ayudaba a mover fácil y rápidamente adonde quería. Al principio eran distancias cortas y hoy puedo decir que me voy superando cada día más. Indudablemente es mi medio de transporte del día a día. De todos modos, físicamente tengo un largo trabajo por hacer y los meses antes de irnos a pedalear son fundamentales. Mejorar el aspecto físico me lleva a mejorar el aspecto mental. Estoy seguro que quiero hacer este viaje que considero puede ser el motor de muchas cosas positivas. Estoy tranquilo y con expectativas, pero el compromiso tiene que crecer todos los días. Es la única forma de llegar.

    ¿Qué sacrificios comprende un proyecto tal ?

    A este mismo punto me refiero cuando hablo de compromiso. El sacrificio que comprende este viaje es la entrega absoluta al proyecto, desde ahora hasta al final. Ayer, hoy y mañana mi mente está viajando en Australia y mis energías están puestas en lograr concretar este proyecto hermoso que propuso y lidera Dani. Requiere el despojo de las cosas de la cotidianeidad para abrir la puerta a un mundo desconocido. La mayor parte de mi vida, sino toda, viví en la ciudad y me moví dentro de ella. Quiero probar lo que es vivir en la naturaleza el tiempo que el viaje requiera. Pedalear bajo el sol, la lluvia, las moscas, el cielo, los animales.

    ¿Qué sería para vos un viaje exitoso?

    Estar en suelo australiano junto a Franco, Dani y Aleix ya cumple la materialización del viaje, eso sería un éxito. De ahí en adelante dar todo de mi para poder hacer la misión.  

    ¿Tenes miedos al respecto? ¿Cuales?

    Es una sensación de adrenalina más que de miedo. Tengo ansiedad de estar allá y empezar a pedalear. Nunca hice cicloturismo tan intenso, no sé lo que se siente andar tantos kilómetros durante tanto tiempo pero creo que entre todos nos vamos a motivar constantemente.

    ¿Cuales serán para vos las claves para poder concluir el viaje?

    Me cuesta mucho pensarlo desde el asiento de tren en el que estoy sentado, muchas de estas respuestas llegarán por estar en la bicicleta. Considero lo más importante las relaciones con el grupo, tener en claro mi objetivo personal y grupal, tocar MUCHO y descansar.

    ¿Qué expectativas tenés para con el grupo?

    Vamos a conectar muy bien. Con Franco ya viajamos y nos llevamos muy bien. Daniel tiene en claro lo que quiere y nos empuja constantemente a superarnos. Aleix lo voy a conocer personalmente en unas semanas pero de seguro nos llevaremos muy bien. El con la cámara y yo con el sonido haceremos una combinación interesante.

    ¿Qué piensan tus pares sobre la decisión ?

    Todos piensan muy positivamente acerca del viaje. Saben que es una oportunidad muy importante en mi vida. Tanto mi familia como mis amigos piensan que tenemos lo que se precisa para realizar un proyecto como este.

    ¿Cual es el futuro de Bikings?

    Tener una productora. Armar algo grande y que nos haga bien a los que somos parte. Sería fascinante poder apoyar/financiar proyectos de personas que quieran realizar viajes deportivos y darles el equipo técnico para registrarlas.

  • Meet @rechtdaniel

    How did the idea of ​​the expedition came up?

    It all begins back in Christmas 2016. Actually a little bit earlier … I was in Spain doing a working season in Ibiza. Already with a ticket to Australia in my hand and with the fixed idea of crossing the country with a motorhome as soon as I could.

    Still in Spain, one day I forget my wallet on the beach, losing so, all my documents, including my driver’s license. While organizing everything to fly to Australia I made every effort to be able to process a duplicate license but every attempt was in vain. It had to be in person and in Buenos Aires, Argentina.

    The idea of the motorhome faded. I knew clearly that I was not going to sit for an exam to get a new license in Australia and that this, was a sign that life was giving me. I had to think in a B plan.

    That same Christmas I receive as a gift from my sister a book called “Australia sobre ruedas” ( Australia on Wheels ), written by Ivan Faure. A Spaniard who tells his experience traveling by bike from Perth to Sydney.

    I had already made a first bike tour experience back in 2015, traveling almost 400 kilometers along the coast of Uruguay. This ended up giving sense to all and made me arrive Australia with the new idea of wanting to cross the country by bike.

    Why Australia?

    Australia always caught my eye. As a kid and as many of my age for sure, influenced by the NatGeo. Later on, I was attracted by the idea of knowing what it meant to live in a country where things supposedly worked. At least that was the perception I had from close friends personal past experiences. I ended living 9 months working in Sydney and I had the opportunity to corroborate this.

    At first, the idea was to travel from Perth to Sydney. Then the route lengthened and reached Cairns until it ended up being the whole country. This was because while doing my research, I realized that there were more and more places I wanted to visit and because people started to join, which gave me, even more, confidence for going for the big adventure. First it was Aleix, whom I met while working. We both did food delivery by bike back then and met in these strange life encounters doing a drop to the same person at the same time from different restaurants. Then Franco, my brother, who was always a bike addict. We talked a lot to catch up and in many opportunities, he told me he was not having a good time in Argentina. He just wanted to ride his bike around the world. Obviously, I convinced him to go for it together. And finally Maxo, who one day surprised me with a Skype call and said he loved the idea and wanted to join to help document the trip.

    Another reason why is that I consider Australia to be still little explored. Infinite roads and landscapes that call for a constant state of reflection and to finding yourself.

    The historical fact is also a reason. Australia as such is barely 116 years old. Before the colonization, it was inhabited for more than 40 thousand years by the Aborigines that today live in a really adverse scenario. I experienced this throughout our first bike tour experience in the Northern Territory. Learning and get to know more about their history and culture is something that also drives me to cycle around the country.

    On the other hand, the Australians are very friendly towards tourism. On the road, one is constantly meeting travelers willing to help. In our first experience in the Outback, where we pedaled under extreme temperatures and had little access to water, this was something that attracted our attention. Cars stopped, even without receiving any signal from us, to ask if we were well or needed something. Being this our first long-distance bike touring experience, this is not minor fact.

    Franco always repeated me: _ “we have to start somewhere” and I agree, so I like to rephrase the question … Why not Australia?

    What are you looking for with the project? What is your role?

    Many things. I will start with the personal ones … I contemplate it as a spiritual retreat, a journey to learn from life and its simplicity. Make me stronger by overcoming the adversities that will appear every day. Learn to live happy with the minimum and indispensable and reach that connection to the world that while working in an office I can’t get to.

    As for the project itself, I see it as the gathering of everything I like. I spent my childhood in the mountains. Our holidays were always hiking, camping and adventure. This made me have that adventurous spirit always present: the desire to travel and explore the world.

    On the other hand, I formed myself in communication, that is what I am passionate about. Thinking of ideas and creative pieces is what I like to do.

    That is why for me it is not just a trip, it’s a project. A desire to adopt a lifestyle to achieve the ultimate will that is to travel the world.

    With Bikings I seek to live the way I like, doing what I know how to do and I am passionate about.

    My role is everything that involves the communication of the trip. From design, text writing, social media, creating new communications during the journey and talking with the brands involved.

    What kind of preparation do you carry out?

    I arrived Australia in 2016 knowing already what I was wanting to do. So the first thing I did was finding a job that would allow me to make money and train at the same time. I worked for 8 months doing bike deliveries. Basically, I spent more time cycling than walking or doing anything else. In my last month and before returning to Argentina we did with Aleix a pilot trip in the Australian Outback, the Northern Territory.

    After a quick visit to Argentina, I flew with my bike to Costa Rica. I lived there about 6 months where I did a work experience in a digital advertising agency. Changing my routine from cycling every day to doing so only in the days that didn’t rain (the rainy season lasts 8 months in San José and it is a daily fact, with no exceptions ) and I left the office, made it quite more difficult but I always kept on training whenever I could. Being there, I had the opportunity to travel to Cuba for 10 days and do another bike-touring experience of almost 500 km around the island.

    Today, settled again in Argentina, I cycle almost every day to keep up with training. I think the most important issue towards the endurance of the expedition is to be mentally healthy and have the ideas clear. It will be very important to start cycling consciously and be patient towards the body: listen and respect it.

    What sacrifices does such a project imply?

    Like any new project, there are many stages. Today we find ourselves sharing this interview but there was a big work behind it until we got here. From the planned route, communicating daily with brands, the website and social media account design, copies, etc. Many months of hard work and effort. Being 4 involved, all effort is double. Besides, we spent plenty of time each of us living in different parts of the world. Arranging video calls and meetings was always difficult.

    As for the expedition, I personally don’t contemplate it as a sacrifice. I only dream of being in Perth and feel the freedom when making the first km on the road. I don’t feel like I’m leaving something behind. On the contrary, I feel that I am going towards something: something new and full of magic.

    What would be a successful trip?

    You can plan and predict plenty of things but in an adventure of these characteristics, there will always be new challenges and situations where you will have to learn from scratch and in that same moment to be able to overcome them. I figure success as being well with myself, the group and always being faithful to the conviction of doing this because it is at this moment what I want and makes me happy. If at one point I feel the opposite, it will be time to rethink things.

    Do you have fears towards the project? Which ones?

    My fears today are logistic issues more than anything. All things we solve in the day to day. But personally and towards the trip, I would say I don’t feel any kind of fear. Well maybe yes, fear of snakes.

    What will be the key to complete the trip?

    Being well-prepared physically is really important but I think the main issue is the head. We are going to be at nature’s mercy and its random changes every day and we must be very strong to prevent falling mentally when facing the adversities.

    Many months of getting up every day and give our maximum. Physically and mentally. A day to day that can sometimes be routinary, facing quite monotonous landscapes in very long stretches.

    The team union and support will be key. We need to be on the same page at all time. If someone falls, do everything we can to get him back to positivity again. I would say that the human spirit and unity of the group will be the most important thing.

    What expectations do you have towards the group?

    The best ones. I value each one of the members of the project: as individuals and as professionals. It is not easy to find 4 friends that yearn with the same desire to face a challenge of these characteristics together. That means a lot and is beautiful. All three have their own personal light and incredible human values ​​and I feel that next to them I will learn a lot.

    What do your peers think about the decision?

    For sure many think we are crazy. What makes me happy is that when sharing the project with others, they tend to get even more excited than us and many want to join. I have plenty friends I made in Australia and friends from Argentina that tell me they will join in a certain stage. That would awesome and a dream.

    What is the future of Bikings?

    We need to make the first step first, that is to live the adventure. Everything else is just fantasy, which I have obviously, but today I try to focus more on reality and in the near future. In giving the best of me towards the group and do everything as I can to make this project possible.