La Experienca cicloturista

Primero imaginé, lo creé, idealizé, proyecte, volqué, materializé y ahora escribo desde las sensaciones vividas. El mejor tiempo invertido es el destinado a la realización de sueños.

Mi pasado

Desde pequeño que la aventura es algo especial para mí. Vengo de una familia numerosa en la cual yo soy el cuarto de siete hermanos. Solíamos pasar dos meses en las montañas en Córdoba, Argentina. Casi a diario y a veces, casi que obligado mi padre nos levantaba temprano y salíamos a caminar. Había recorridos de todo tipo y a todo lugar. Algunos cortos en los cuales aprovechábamos del agua, o cascada para pasar el día y otros largos que nos tomaban todo el día a puro caminar. En ambos casos cargábamos con comida, distribuíamos el agua y terminábamos agotados. Recuerdo las caras insoladas y el apetito de todos. Fue esta infancia la responsable de mi delirante sentido de aventura que hoy día poseo. Ubicar el norte con una brújula casera, el sur con la cruz por la noche y que siempre hay que seguir el río cuando seg está perdido son de las primeras lecciones. El contacto con la naturaleza tiene ciertas sensaciones que en ningún lugar hay semejantes.

“El contacto con la naturaleza tiene ciertas sensaciones que en ningún lugar hay semejantes”.

El silencio. La flora y fauna. Ver el horizonte. La inmensidad. Estar sentado en una piedra a casi dos mil metros de altura calentando agua para una sopa que voy a tomar viendo él ocaso es adictivo. Priorizar esas experiencias viviendo en la cuidad es complicado. Los tiempos ahí son los raros y por demás acelerados.

Adaptando sobre la marcha sin perder el plan.

Estando en España haciendo temporada surgió la idea de trabajar en Australia así luego recorrer con una van dicho país. Revisando papeles de última hora, con ticket en mano, caigo en cuentas que mi carnet de conducir está caducado. Es de los pocos trámites que son personales así que hasta que no vuelva a Buenos Aires no manejo auto. Y ahora que ? Mi hermana mayor sembró una semilla que hoy día cobra frutos. Me regaló un libro de un ciclo turista que recorre Australia y antes de llegar al nuevo destino ya tenía medio libro leído. Cambio el cómo pero sigo con la idea fija en viajar.

“Aún me siento joven. Es ahora que puedo hacerlo”

Poco a poco fui armando la estructura de el viaje en el que estoy ahora y desde el que escribo. Casi dos años tomo formar el proyecto.

Nada le gana al mapa de papel.
Recién llegado a Sidney conseguí trabajar en un hotel de recepcionista. En cuanto pude recaudar dinero, adquirí una bicicleta. No deportiva ni para pasear. Más bien una sólida y simple. Con pocos kilómetros encima conseguí un segundo trabajo como delivery y durante meses que me aboqué a trabajar. Necesitaba equiparme y tener el suficiente sustento para poder viajar. Cámara, alforjas, panel solar y el equipo de acampe. ( saco de dormir, tienda, esterilla, frontal y cocina ) Fue en ese momento en el que conocí a Aleix. Oriundo de Cataluña repartía sus horas trabajando arriba de la bici y en un bar. La verdad es que tomó mucho tiempo conseguir todas las cosas y restando dos meses antes para que la visa se venza organiza un viaje al centro de Australia. Me encontraba con un gran estado físico y quería que el viaje sea extremo. Necesitaba de una experiencia semejante. Así fue pues como durante 21 días recorrimos desde Alices Springs a Uluru a mitad de noviembre.
Andando sobre la llamada Mereenie Loop
La ruta trazada fueron 1200 km. Fuimos de vacaciones, de hobbie y como experiencia. Ya tenia en mi cabeza la idea de un viaje más vasto por lo que aproveché la situación y generamos contenido. Eso sí, de manera libre. No había ninguna marca involucrada. Fue un viaje duro por el calor y el ripio.
Generando contenido mientras le dabamos una pausa a la bici.
Las distancias diarias eran cercanas a los 100 km. Entre nosotros no había complicaciones. Dividir las tareas de manera equivalente es fácil siendo dos. A dos días de haber concretado el objetivo me encontraba en buenos aires, con material y con ganas de viajar.
La inmensidad de Uluru!
Los cielos Australianos y su mágia
Experiencia solo
Costa Rica fue el próximo destino. Trabajé ahí durante 6 meses en una agencia y por su puesto que la bici vino conmigo. Aún no tiene nombre y/o apodo. Vuelta la misma situación. Me idealizé haciendo surf y viviendo cerca de la playa. En San José llueve casi a diario y el trabajo ocupó la mayor parte de las horas.
Clásica postal de CR
Mejor saludarlos desde la bici
Los nuevos amigos pueden seguir esperando tranquilos
” Creo que es la presión de que algo termina lo que me lleva a tomar ciertas decisiones”.
En este caso pedí unos días en la oficina y me fui diez días a recorrer Cuba con la bicicleta. Por primera vez solo. Casi seiscientos km y unas cuántas postales en la memoria. El silencio me agrada. La soledad también. Es en la inmensidad donde mis pensamientos fluyen de manera positiva.  Eso sí, el movimiento como eje principal. Todas las decisiones son propias y no hay a quien reclamar. Delegar tareas no existe y la pereza desaparece. El humor pasa a un segundo plano. Tampoco hay quien se queja. Y si fuese el caso , pues cojo la bici y me marcho. Es un plan simple. La serenidad es importante y tener en claro que hago más aún. Pinchar ocho veces en un par de horas puede tornarse molesto como no. Es la situación presente y lo único que resta es resolver. Se trata de eso. Uno en contacto con la Pacha frente a las adversidades es resolutivo. El pensamiento luego viene en sí las cosas hubieran sido de otra manera, pero no es mi caso. Me adapto fácil a la circunstancia.

“Viajar en solitario por unos cuantos días es una experiencia que recomiendo a que se auto regalen”.

Viaje en grupo

Ahora me encuentro en australia. Hace un mes que junto a tres personas salimos desde Perth. Expectante a encontrarme con un clima más que caluroso, enero en el oeste me sorprendió. Varios días nublados, otros lluviosos y muy escasos los calores extenúantes.
Después de 1200 Km llegamos a Esperance
Este viaje es distinto. Con The Bikings project tenemos que generar contenido. Hay varias marcas involucradas y la armonía grupal es necesaria para poder transmitir algo genuino y bonito.

Aleix grabando
Entender la extensión del mismo es lo que lo vuelve complejo. La meta dista casi a un año. En kilómetros son 16 mil pero ya aprendí que ese conteo no dice nada. Dormir a la intemperie y estar todo el día bajo el sol es agotador. Compartir el desayuno, almuerzo y cena también. La mínima queja puede ser la causa de muchas horas de pensamiento sobre el pedal.

” Ceder se convierte en un arte obligatorio de tener y o aprender”.

Es muy fácil perder la perspectiva y noción de dónde estamos y lo que estamos haciendo. Nos acostumbraron a otra cosa. Consumir, competir y estar constantemente “conectados”. Son muchos los ratos los que no logró disfrutar por qué mis pensamientos están ajenos a la causa. Donde están ? Atentos a que la conversación no suba de tono, en el desorden del otro y la lista es larga. Menudo experimento. El trabajo mental sube primero en la lista de prioridades así poder continuar con el viaje.

“En todo grupo hay un líder natural”.

En este caso soy el mayor de los cuatro y adjudicado el puesto, trabajo en son del bien común. A continuación hay una serie de herramientas organizativas que ayudan al equipo que aplico desde hace poco.

@maxocadel grabando ambientes

 

grabando en nuestro día libre
Seguridad por sobre todas las cosas
Contar con un protocolo es esencial. Cómo actuar frente a x situaciones no está obrado al azar. Debemos contemplar la integridad de los cuatro. Ceder es la norma madre. Siempre hay alguien más loco que uno y estando en bicicleta en medio de la ruta nos convierte en vulnerables. Ceder por perspectiva. Cada uno carga con un walkie talkie. Tienen un alcance de 60 kilómetros el cual no hemos probado… El viento suele generar mucho ruido. Saber que el canal 40 es el que usan los camiones nos da cierta tranquilidad. Serían ellos los que intervendrían en primera instancia ante una problemática. (Ojalá nunca tengamos que contactarlos.) Espejos retrovisores fueron nuestra última adquisición. Fundamentales a la hora de encarar rutas de una sola mano en la cual los camiones empujan casi  120 toneladas de carga. Frenar y hacerse a un lado es lo más sensato y responsable de hacer. El sol en este país es muy fuerte y en muchos sectores la sombra es nula. Ponerse protector solar por las mañanas es vital para evitar riesgos. Una quemadura no sólo sería dolorosa sino que retrasa todo el grupo. 

“Ninguno se puede dar el lujo de ser irresponsable”.

De estar solo la responsabilidad no se delega y la atención es mayor. La ruta la trazo con anterioridad e investigó lo más posible sobre el lugar. Contactar algún local así tener donde parar los primeros días y desde el lugar terminar de organizar el viaje. 

“Planificar no quita el sentido de aventura”.

Andando por Cuba solo tomandome el tiempo para plantar el tripode y sacar una foto
La Cocina
El fuego y el combustible. En Australia el tema está latente. Llueve muy poco y el paisaje se torna súper inflamable. De hecho prender fuego está multado con unos mil dólares en el acto al visado. Nuestra cocina es a gasolina. Mediante la presión de aire el fuego que se genera esta más que controlado. Se prende una ves al día y es debido al despliegue y tiempo que toma. Desayunamos y cenamos lo mismo. El hecho que seamos un grupo ubica. Hay veces en las que el apetito voraz lleva a malas decisiones en un supermecado y que alguno del grupo ponga un freno es festejo para la economía.

@francobicicleta a cargo de la cocina
No soy un gran cocinero y en casos de necesidad no le achico. Uno de los chicos es cocinero y su experiencia culinaria hacen las comidas ricas. Muchas tareas se reparten por el mero hecho de predisposición. En este caso las especias y las técnicas son más que útiles para la alimentación del grupo. Calcular cantidades, tiempos de cocción y alternativas. Tener dieciséis alforjas y dos trailers permiten llevar ingredientes que solo no estarían. Desayunamos avena con pasas de uva, coco rayado, miel y cereales prensados… Todo un lujo. El planeamiento a la hora de andar por zonas remotas es vital.
Desayuno de campeones
Pedalear en grupo sin ser un pelotón
De a ratos andamos todos juntos. Andar a 30 km por hora e ir gritando de la felicidad es algo grandioso. De distanciarnos por kilómetros sabemos que en en el punto pautado nos encontraremos. Esperar es algo que ejerce la paciencia. No obstante muchas veces es causa de desánimo y mal estar.  De pinchar uno la cubierta da gusto contar con un equipo que alienta y ayuda a cambiarlo. Caso contrario puede ser causa de cortar con el ritmo, enfriar y perder la atención. 
Andar en grupo tiene este tipo de dicotomías frente a una misma situación. Lo mismo al desayunar, cenar , etc. Compartir unos mates por la mañana y/o por la tarde en una locación extraordinaria no la puedo explicar. Debe ser el único buen vicio.
Emparchando en equipo
6 orejas son mejores que 2

La charla, algo único cuando se viaja de a grupoPedalear solo es algo hermoso. El libre albedrío está presente en todo momento y el como también. Puede tornarse un tanto arduo en viajes largos. No el hecho de tomar todas las decisiones sino más bien por la soledad. Me llevo bien conmigo mismo y disfruto de mi compañía. Dedico tiempo a la lectura y a escribir.  
Andar solo es la libertad de hacer lo que querés cuando querés. Acá, fumando un habano Cubano.

Date la oportunidad!

El movimiento es algo único. Tan único que la gente saluda, sonríe y alienta al pasar con el auto o desde la acera. De todas las edades y en cualquier situación algunos curiosos se acercan en búsqueda de un poco del cuento. Es simple y primitivo. Tan así que parece incierto. Andar en bicicleta necesita de la bicicleta y de las ganas. Viajar así lo recomiendo. Tanto en grupo como en solitario. Por algunos días o por años. La ruta es solo la excusa. Volcarse a la naturaleza estando expuesto las veinticuatro cuatro horas del día tiene sus consecuencias. Cachetes morados, los ojos achinados y una sonrisa hambrienta. Durante el camino la cantidad de personas que se conoce es algo que solo sucede por la circunstancia. Por pedir indicaciones, asilo o por compartir una cena.
Nuevos amigos
“Aprendí así a estar presente. Entender que el tiempo pasa y los instantes son las historias que luego tengo de cuento”.

escrito por @francobicicleta and @rechtdaniel

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